Nuevo Blog

13 12 2016

Gracias por visitar Ubidubium Ibi Libertas, un blog que dejé de actualizar hace ya algunos años. Mi blog actual, Eklektikos, lo podéis encontrar clicando aquí.





La vida secreta de las células

18 02 2009

Dado que me dedico a la ciencia, he pensado que ya iba siendo hora de tocar algun tema científico en mi blog, ya que hasta ahora lo mas cercano a la ciencia de lo que he hablado ha sido el pensamiento crítico. Así pues, he decidido que de ahora en adelante voy a escribir, ya veremos con qué frecuencia, entradas de caracter científico. Mi objetivo en estos casos será introducir los aspectos básicos de cuestiones científicas importantes, de forma que cualquiera lo pueda entender y pueda luego utilizar ese saber, si es preciso, para participar en los debates referentes a cómo nuestra sociedad gestiona los conocimientos científicos disponibles.

Como biólogo celular, a menudo tomo fotos de células, y ahora vais a ver unas cuantas que muestran importantes detalles sobre una tarea que las células dominan a la perfección: dividirse para dar lugar a dos células donde originalmente sólo había una.

Este proceso de división celular es crítico para nuestras vidas, ya que de él dependen cosas tan importantes como el desarrollo embrionario (cómo un huevo fecundado se convierte en un bebé), la regeneración de nuestros tejidos (como cuando las células que constantemente se descaman de nuestra piel o mucosa intestinal son sustituídas por otras nuevas), la curación de heridas, el cáncer (debido a una división celular excesiva y descontrolada), el sistema inmunitario y muchas más.

Antes de poder partirse en dos, las células deben hacer una copia de todo su material genético (o sea, de su disco duro…), de modo que ambas células hijas puedan heredar un conjunto completo de instrucciones genéticas (el software). Como ya sabreis, el soporte físico (el hardware) donde las células almacenan su información genética es una molécula llamada ADN (o DNA para los amigos), que se halla dentro del núcleo celular. Por lo tanto, antes de dividirse las células hacen una copia de todo su DNA. El proceso completo por el cual las células primero copian su DNA y luego se dividen en dos recibe el nombre de ciclo celular y es un area de intensa investigación en el campo de la biomedicina.

Observad la foto que muestro a continuación:

g1-s-cropped1

La foto anterior muestra una célula que no se está dividiendo. En realidad, la foto no muestra toda la célula, sino solamente dos cosas dentro de la misma: (1) el DNA, el cual lo teñí con una sustancia que emite fluorescencia azul, y (2) otra estructura celular, en rojo, llamada centrosoma y de la que hablaré más adelante. En esta imagen quiero que presteis atención a dos hechos: (1) todo el DNA, o sea el azul de la foto, se halla confinado dentro de una estructura aproximadamente esférica, que es el núcleo de la célula. (2) el DNA se observa en dos formas distintas: por un lado hay puntos o manchas brillantes, y por otro hay zonas donde el color azul está más difuminado. Interesantemente, las regiones más difuminadas corresponden a genes (conjuntos de instrucciones) que la célula está leyendo activamente, mientras que las manchas brillantes contienen genes cuyas instrucciones la célula ignora. En otras palabras, el DNA es como una gran biblioteca, y las células sólo leen, en un momento dado, algunos de los libros (genes) que tienen disponibles, mientras que el resto de libros permanecen cerrados en las estanterías de la biblioteca. Del mismo modo que los libros cerrados en los estantes de la biblioteca ocupan menos espacio que los libros abiertos en las mesas, el DNA que no se lee también es empaquetado más densamente, lo cual explica porque la tinción azul es más intensa en esas zonas.

Antes de pasar a la siguiente foto, a lo mejor os estais preguntando porque las células leen ciertos libros/genes, e ignoran el resto. El hecho es que el conjunto entero de instrucciones genéticas (el genoma) contiene información sobre cómo llevar a cabo múltiples tareas, pero no todas las células tienen que realizar todas esas tareas: por ejemplo, una célula de músculo tiene que leerse los libros relativos a como contraerse y estirarse, pero puede y debe ignorar los libros sobre cómo emitir señales eléctricas o cómo fabricar insulina, libros que leerán, en cambio, las neuronas y las células del páncreas, respectivamente.  

Segunda foto:

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Dos cambios importantes respecto a la primera foto: en primer lugar, ahora casi todo el DNA está compactado y aparece como manchas brillantes. Eso significa que la célula está empezando a empaquetar sus libros, o sea su DNA, para llevarlos de viaje. Dicho de otra forma, el DNA se está preparando para ser transportado a las células hijas, como veremos en las siguientes fotos. Durante el viaje a las nuevas bibliotecas, los libros permanecerán cerrados, por lo que la célula deberá usar conocimientos aprendidos previamente para llevar a cabo el viaje (es decir, la división celular). Afortunadamente, las células tienen memoria: los genes, cuando están activos, dan lugar a la formación de proteínas, y éstas permanecen en la célula durante la división y le dictan los caminos a seguir. En términos de libros, diríamos que las células han tomado apuntes de los libros antes de empaquetarlos y por tanto ahora pueden pasar sin ellos durante un cierto tiempo. Por otro lado, ahora hay dos puntos rojos (centrosomas) en la foto, lo cual también es una indicación de que la célula se va a dividir en breve: la célula ha copiado también su centrosoma para que ninguna de las dos células hijas se quede sin cuando la célula se divida en dos (como podeis ver, las células son muy previsoras). Cuando una célula que tiene dos centrosomas ha empezado a empaquetar su DNA, como la de la foto, se dice que esta célula se halla en profase, que es la primera fase de la división celular, también llamada mitosis.

Siguiente foto:

metafase-mergecropped

La célula ahora está en metafase, la segunda fase de la mitosis. En primer lugar, el DNA ya ha sido empaquetado completamente, o sea que ahora todos los libros, o genes, se han guardado en múltiples cajas, o cromosomas: la razón de que no veamos los cromosomas individuales en la foto es que están todos apelotonados en el centro de la célula. Dado que esta célula es de ratón, debe contener 40 cromosomas (20 de papá-ratón y 20 de mamá-ratona: si fuera una célula humana serían 46=23+23), pero como antes de empezar a dividirse la célula ha hecho una copia de todo, ahora tiene en realidad 80 cromosomas (2 copias de los de mamá y 2 de los de papá). Estos 80 cromosomas, aunque no lo veamos, van por pares, cada copia pegadita a su original. No sólo la célula ha terminado de hacer su equipaje, sino que además ha colocado dicho equipaje en el centro de la célula, que es justamente por donde la célula acabará partiéndose en dos. Por su parte, los dos centrosomas se hallan uno a cada lado de ese plano central, y su tarea consistirá en hacer de botones, es decir, coger el equipaje de cada célula hija y subírselo a su habitación. Pese a no verse bien en la foto, cada centrosoma es como un pulpo, cuyos tentáculos agarran a los cromosomas y los estiran hacia ellos. Sin embargo, aquí los botones/pulpos/centrosomas todavía no han empezado a estirar, sino que por el momento se están asegurando de que agarran bien todas las maletas/cajas/cromosomas.

Pasemos a la siguiente foto, que muestra una célula en anafase:

anafase2mergecropped

Pues aquí lo teneis: los dos botones ya están subiendo el equipaje a los nuevos aposentos de las células hijas. Por supuesto, el equipaje de cada celula hija incluye 40 cromosomas (20+20), algunos de los cuales serán los originales y otros serán las copias (no hay una célula que se lleve todos los originales y la otra todas las copias de los libros, sino que las cajas se distribuyen al azar: cada célula recibe algunas cajas de libros originales y otras de copias. En cualquier caso, dado que las células son muy buenas copiadoras, unas cajas y otras son difícilmente distinguibles. Y ahora que los contenidos de la célula madre ya han sido distribuídos equitativamente, lo único que queda es que la célula se parta físicamente en dos, lo cual ocurre por estrangulamiento en el plano central (si se tratara de células de plantas simplemente se construiría un tabique en medio y las celulas hijas pasarían a ser vecinas, pero en los animales las células se separan, con lo cual las células hijas luego pueden irse cada una por su cuenta si así lo exigen las circunstancias de sus vidas.

Para finalizar nuestro viaje a través de la división celular, una última foto:

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El equipaje ya ha llegado a las habitaciones y ha sido desempaquetado (telofase), y la célula madre ya se ha autoestrangulado por la mitad (citocinesis), de modo que ahora tenemos dos células donde al principio sólo había una. Misión cumplida!

Si alguno de vosotros ha llegado hasta aquí, señal que sois personas curiosas y por tanto os animo a que me pregunteis si hay algo que no os cuadra (a veces hay que simplificar las cosas para hacerlas más comprensibles, lo cual puede dejar algunos cabos sin atar). 





El Espíritu de la Época

11 12 2008

Hace un par de meses se estrenó una película llamada “Zeitgeist: Addendum”. Este film es en realidad la segunda parte de otro anterior llamado “Zeitgeist: the movie”, del año 2007. Ninguna de estas películas ha sido proyectada en los cines, así que nadie debería sorprenderse si ésta es la primera vez que oye hablar de ellas. A pesar de la poca difusión que han recibido, ambas películas son extremadamente interesantes, pues exponen muchos de los mitos y falsedades en que se basa nuestra sociedad, y lo hacen de forma muy clara y concisa. Si eres el tipo de persona a quien le gustaría averiguar la verdad que se esconde detrás de temas tales como los orígenes de la religión cristiana, los ataques del once de septiembre en Estados Unidos, así como las estrategias utilizadas por las élites mundiales para controlar nuestras vidas, entonces estas películas son para tí. 

Para verlas, haz clic aquí. Las películas son en inglés, pero están disponibles con subtítulos en castellano. Por cierto, para quien no lo sepa, Zeitgeist, pronunciado tsaitgaist, es una palabra alemana que significa “el espíritu de la época”, Zeit=tiempo/época, Geist=espíritu).

Para terminar, voy a comentar brevemente algunos aspectos sobre estos largometrajes. El primero de ellos (Zeitgeist: the movie) es, en mi opinión, una obra maestra. Pasados los primeros 5-10 minutos, en los que una voz de fondo recita lo que a mi me parecen habladurías irrelevantes (de hecho esta parte fue añadida a posteriori, pues no existía cuando el film se estrenó: como si alguien le pintara un bigote a la mona lisa y a partir de ahora todos tuviésemos que contemplarla con el bigote cuando fuéramos al Louvre…), el resto de la película es absolutamente fascinante. Aunque los asuntos en cuestión no son tratados en gran profundidad, todos los puntos importantes son presentados con claridad y, para aquéllos que quieran saber más, la página web de la película contiene referencias a todas las fuentes de información en que se basa la misma.

Como su predecesora, “Zeitgeist: addendum” está dividida en tres partes: la primera es una expansión de la parte-3 de la primera película; la segunda es en mi opinión la mejor y trata sobre el imperialismo moderno; por último, la tercera parte, aunque a mí me parece la más floja de todas, plantea cuestiones que dan mucho que pensar, con lo cual también vale la pena verla.

Que las disfruteis!

zeitgeist





Pensamiento Crítico

27 10 2008

Una crítica que recibo a menudo cuando me niego a creer cosas tales como la astrología, la medicina alternativa, los dogmas religiosos, la telepatía, la magia u otras creencias populares comunes es que soy un cabezota y debería estar más abierto a la posibilidad de que existan cosas mas allá de lo que la ciencia ha logrado comprender hasta ahora, e incluso cosas opuestas a las leyes de la naturaleza tal y como las entendemos hoy. A continuacion voy a exponer las razones por las que creo que semejante crítica, por bien que suene superficialmente, carece de sustancia.

En primer lugar, ninguna persona mínimamente inteligente niega que existan cosas todavía por descubrir: si así fuera todos los científicos, yo entre ellos, harían bien en abandonar sus puestos de trabajo y dedicarse a algo mas útil. Sin embargo, mi argumento aquí es que las pseudociencias mencionadas no se cuentan entre los futuros descubrimientos de la ciencia. La razón de esta aparentemente arrogante afirmación es sencilla: la humanidad dispone en el presente de los conocimientos necesarios para concluir que las creencias susodichas son falsas. No hace falta conocer todos los detalles sobre el funcionamiento del universo para saber con certeza que algo que se nos dice es falso: basta con que lo que se nos cuenta sea incompatible con conocimientos sólidos que hayamos aprendido con anterioridad.

En cuanto a la posibilidad de que los dudosos “hechos” propuestos por las distintas pseudociencias vayan a suplantar ninguna de las leyes establecidas tras años de observaciones y experimentos científicos, me parece tan probable como que mañana se demuestre que la iglesia católica tenía razón después de todo y la Tierra se creó hace 4000 años y es el centro del universo y todo lo hizo dios para el goce y disfrute de la especie humana, o mejor dicho, de los machos humanos… Como decía Carl Sagan: las afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias”. De momento, la pseudociencia ha aportado muchas afirmaciones extraordinarias y ninguna prueba convincente en lo mas mínimo. Si a esto le añadimos la abundancia de pruebas en contra en la mayoría de casos, el veredicto no se le puede escapar a nadie. 

Por otra parte, existe el mito de que hay que tener la mente abierta a todo, pero también esto debe ser puesto en duda. Si por estar abierto entendemos creernos todo lo que se nos dice, entonces estar abierto no sólo no es una virtud, sino que es un defecto muy serio. Por otro lado, si estar abierto significa estar preparado para evaluar la veracidad de las afirmaciones que se nos hacen, entonces me parece una virtud (pero si es así, entonces las críticas que recibo no tienen fundamento, pues mi rechazo de la pseudociencia no se basa en que yo me niegue a considerar los hechos, sino en que tras evaluar dichos hechos he concluído que la pseudociencia hace honor a su nombre y debe por tanto mantener su prefijo). En cualquier caso, la virtud principal consiste en saber filtrar la información que recibimos de modo que el resultado sea que sólo nos creamos las verdades y nos neguemos a creer las mentidas. En palabras del divulgador científico Richard Dawkins: “Debemos tener la mente abierta, pero no hasta el punto en que nuestro cerebro se cae al suelo”. 

Una forma útil de pensar sobre este tema es, en mi opinión, en términos jurídicos. Según esta metáfora, cuando alguien nos cuenta algo, debemos llevar su afirmación a juicio. Dentro de nuestro cerebro, escucharemos atentamente los casos de la acusación y de la defensa, oiremos lo que los expertos y los testigos relevantes tengan que decir al respecto, y estudiaremos las pruebas aportadas por ambas partes. Una vez completado este proceso, nuestro tribunal interno, esforzándose en ser lo mas imparcial posible, tendrá que emitir un veredicto, que podrá ser uno de los tres siguientes: (1) la afirmación es cierta, (2) la afirmación es falsa, o (3) los hechos disponibles no son suficientes para decidir, con lo cual el veredicto es aplazado hasta que se disponga de más información. 

Esto es lo que todos deberíamos estar haciendo, pero no lo hacemos. Por contra, tendemos a creer cosas en ausencia de pruebas que las demuestren, y algunos incluso se sienten orgullosos de semejante tipo de estupidez, a la que llaman fe. ¿Por qué la mayor parte de la humanidad ignora o menosprecia los conocimientos que la ciencia pone a su alcance y prefiere en su lugar creer en cuentos de hadas? Las razones de tan lamentable hecho son complejas y fueron en parte tratadas en mi previo ensayo “Creer o no creer, esta es la cuestion“. En el caso de la religión, por ejemplo, mantener la credulidad de los feligreses suele requerir amenazas (si no te crees lo que yo te cuento y haces lo que yo te digo, quemarás en el infierno para siempre…), las cuales no serían necesarias si la existencia de dios pudiese ser demostrada. Además del miedo y la indoctrinación de niños, muchos de nuestros mitos se basan en la ignorancia: nuestra sociedad suspende estrepitosamente en cuanto a educacion científica se refiere, y dicho tipo de educación incluye las técnicas del pensamiento crítico. Por consiguiente, dado que la mayoria de nosotros sabe bien poco sobre el funcionamiento real del mundo, al menos en las áreas de la astronomía, la física, la química, la geología y la biología, no debería sorprender a nadie que muchos de nosotros todavía creamos en mitos de la edad del bronce, tales como la astrología o el dios judeocristiano, los cuales fueron superados hace tiempo por los resultados de investigaciones científicas.  

Cualesquiera sus causas, dichos mitos son altamente dañinos para nuestra sociedad. Como dijo Voltaire, “si creemos absurdidades, cometeremos atrocidades” o, en otras palabras, si creemos falsedades, ello nos llevará irremediablemente a tomar decisiones estúpidas. Por si esto fuera poco, la abundancia de gente ilusa dispuesta a creerse cualquier mentida siempre y cuando ésta lleve un envoltorio bonito hace la vida facil para individuos sin escrúpulos que manipulan a la población para su propio beneficio, lo cual lleva inexorablemente a abusos de poder.

Finalmente, también hay que considerar que algunas mentidas son altamente contagiosas y tienden a desarmar todavía más a quienes las cultivan. Por ejemplo, una de las razones por las que mucha gente menosprecia el conocimiento adquirido por la ciencia es la mentida conocida como la doctrina platónica del alma, más tarde adoptada por la escuela neoplatónica de Alejandría, de donde la aprendieron los padres de la iglesia cristiana, a través de la cual nos ha llegado hasta nuestros días. Según dicha doctrina, no vale la pena estudiar las leyes naturales del mundo que nos rodea, puesto que este mundo es sólo el habitaje temporal y altamente imperfecto de nuestras almas, las cuales volverán tras la muerte de nuestros cuerpos al mundo de donde proceden, es decir el mundo perfecto de las Ideas. El hecho de que todo empezó como el fruto de la fértil imaginación de Platón y de sus preconcepciones sobre lo que significa un mundo perfecto, sin la más mínima prueba que apoye ninguna de sus afirmaciones, y el hecho de que haya multiples pruebas que indican la falsedad de semejante visión del mundo, no parece importarle demasiado a la enorme cantidad de personas que en pleno siglo XXI todavía creen que su vida mental, su alma como ellos la llaman, sobrevive a la muerte de sus cuerpos.     

En resumen, tenemos que empezar a practicar el pensamiento crítico-escéptico en nuestras vidas si queremos (1) entender mejor el mundo en que vivimos, de donde venimos, adonde vamos, quienes somos, (2) tomar decisiones inteligentes y (3) vivir en un mundo mejor y mas justo. Los lugares y momentos históricos en los que el pensamiento crítico libre ha prevalecido sobre los dogmas impuestos han sido también los lugares y momentos en los que los seres humanos han gozado de mayor libertad y vivido en sociedades más justas. Y esto no es ninguna coincidencia: la libertad y el pensamiento crítico se necesitan mutuamente: seamos listos y permitamos que ambos entren en nuestras vidas!





Citas sobre Religión

29 09 2008

¿Te gustaría saber lo que personas de la talla intelectual de Charles Darwin, Voltaire o Albert Einstein dijeron acerca de dios y la religión? He aquí algunos ejemplos:

 
Tener fe es creer en algo que sabes que no es cierto.” [Mark Twain]
  
La religión es considerada por la gente común como verdadera, por la gente sabia como falsa y por los políticos como útil.” [Seneca]
   
 
  
La religión es una herramienta excelente para mantener quieta a la gente de a pie.” [Napoleon Bonaparte]
                  
Las religiones son todas iguales: basadas en fábulas y mitologías.” [Thomas Jefferson]
    
La religión no es más que control de la mente.” [George Carlin]
   
Mi opinión es que si no hay pruebas que lo demuestren, entonces olvídate de ello.” [Carl Sagan]
      
Si creemos absurdidades, cometeremos atrocidades.” [Voltaire]
      
    
La religión es un insulto a la dignidad humana. Sin ella la gente buena haría cosas buenas y la gente mala haría cosas malas. Pero para que la gente buena haga cosas malas, para eso hace falta la religión.” [Steven Weinberg]
  
La biblia y la iglesia han sido los principales obstáculos en el camino hacia la emancipación de las mujeres.” [Elizabeth Cady Stanton]
                               
La gente debería rechazar desafiantemente a Dios para así poder dedicar todo su amor y solicitud a la humanidad.” [Albert Camus]
                    
Todos los hombres pensantes son ateos.” [Ernest Hemingway]
 
Tener fe significa no querer saber lo que es verdad.” [Friedrich Nietzsche]
               
A mi parecer los argumentos directos en contra del cristianismo y el teísmo no producen prácticamente ningún efecto sobre el público. La mejor manera de promover la libertad de pensamiento es mediante la iluminación gradual de las mentes de los hombres que resulta del avance de la ciencia.” [Charles Darwin]
  
No puedo imaginarme a un Dios que premia y castiga a los objetos de su creación, cuyos propósitos están modelados en base a los nuestros — un Dios, en resumen, que no es más que un reflejo de la fragilidad humana. Ni tampoco puedo creer que el individuo sobrevive a la muerte de su cuerpo, aunque hay almas débiles que albergan dichos pensamientos, ya sea por miedo o por un egotismo ridículo.” [Albert Einstein]
  
No puedo creer en la inmortalidad del alma… No, todo lo que se dice sobre nuestra existencia, como individuos, más allá de la tumba es erróneo. Dicha creencia surge de nuestra tenacidad por la vida – nuestro deseo de seguir viviendo… nuestro miedo de llegar al fin.” [Thomas A. Edison]
    
  
La religión es producto del miedo. Durante buena parte de la historia humana, la religión puede que haya sido un mal necesario, pero, ¿por qué ha sido más mala de lo necesario? Acaso matar a gente en nombre de Dios no es una buena definición de locura?” [Arthur C. Clarke]
 
Puedes decir lo que quieras sobre el dulce milagro de la fe que no duda. A mí la capacidad de practicarla me parece terrorífica y absolutamente vil.” [Kurt Vonnegut]
 
La religión se basa . . . principalmente en el miedo . . . miedo a lo misterioso, miedo a la derrota, miedo a la muerte. El miedo es el padre de la crueldad, de modo que no es ninguna sorpresa que la crueldad y la religión hayan ido siempre de la mano. . . . Mi punto de vista sobre la religión es el de Lucrecio: la considero como una enfermedad nacida del miedo y como una fuente de incontable miseria para la raza humana.” [Bertrand Russell]
              
La biblia no es mi libro ni el cristianismo mi profesión. Nunca pude estar de acuerdo con los largas y complicadas aseveraciones del dogma cristiano.” [Abraham Lincoln]
 
Las traducciones son mías (haz clic aqui para la version inglesa). Espero que te hayan gustado. Hasta pronto!
 




Kit de Detección de Falacias

31 08 2008

En mi entrada anterior hice una lista de los criterios que, a mi juicio, usamos la mayoría de nosotros para determinar si debemos o no creernos algo que se nos dice. Por otro lado, también dejé claro que muchos de esos criterios son poco fiables y por lo tanto nos conviene eliminarlos de nuestro repertorio.

Así pues, ¿qué tenemos que hacer para no dejarnos engañar? la respuesta es que debemos abandonar el uso de muchos de nuestros mecanismos psicológicos innatos (ver mi post anterior) y empezar a familiarizarnos con las técnicas del pensamiento crítico o escéptico. Los factores más importantes a tener en cuenta a la hora de analizar críticamente la validez de cualquier aserción son los siguientes (basado en el libro “El Mundo y sus Demonios” de Carl Sagan):

Principios generales

·  Siempre que se pueda, los hechos deben ser confirmados independientemente.

·  Fomenta el debate sobre los hechos por proponentes de todos los puntos de vista.

·  Argumentos basados en la “autoridad” de alguien tienen poco peso (en ciencia no existen las “autoridades”).

·  Reflexiona sobre más de una hipótesis: no te dejes simplemente llevar por la primera idea que capturó tu imaginación.

·  Procura no apegarte demasiado a una hipótesis simplemente porque es la tuya.

·  Siempre que sea posible, cuantifica.

·  En una cadena de razonamiento, todas las conexiones de la cadena tienen que funcionar.

·  “La navaja de Occam”: si hay dos hipótesis que explican los datos igual de bien, escoge la más sencilla.

·  Pregúntate si es posible, al menos teóricamente, demostrar que tu hipótesis es falsa. En otras palabras, ¿se pueden hacer experimentos que pongan a prueba dicha hipótesis? ¿pueden otros repetir los experimentos y obtener el mismo resultado?

·  Deben efectuarse experimentos control, especialmente experimentos a “doble ciego”, donde la persona que hace las mediciones desconoce la identidad de las muestras o sujetos estudiados.

·  Asegúrate de que no haya factores que creen confusión. Separa las variables.

Falacias comunes de la lógica y la retórica

  • Ad hominem – atacar a la persona, en lugar de atacar sus argumentos.
  • Recurso a la autoridad – las aserciones deben demostrarse con hechos, no basta con que lo diga alguien, sea quien sea.
  • Argumento de malas consecuencias – presionar a alguien diciendo cosas malas que van a pasar si sus conclusiones no nos resultan favorables.
  • Recurso a la ignorancia – la ausencia de pruebas a favor no implica la existencia de pruebas en contra (y viceversa).
  • Trato especial – el razonamiento lógico se aplica sin excepciones. Por ejemplo: ¿por qué algunos de nosotros asumimos que el Universo tuvo que ser creado por alguien o algo y en cambio no vemos necesidad alguna de preguntar quien o qué creó a nuestro supuesto dios?).
  • Presumir la respuesta – asumir una respuesta en la forma en que se hace una pregunta.
  • Selección observacional – contar sólo los casos favorables e ignorar los desfavorables.
  • Estadísticas de pequeños números – sacar conclusiones a partir de muestras demasiado pequeñas.
  • Falta de comprensión de la estadística – El presidente Eisenhower se escandaliza de que el cincuenta por ciento de los americanos tienen una inteligencia por debajo de la media!
  • Inconsistencia – ejemplo: gastos militares basados en los peores escenarios pero las predicciones científicas sobre riesgos medioambientales se ignoran porque no están “demostradas”.
  • Non sequitur – la conclusión no deriva de las premisas.
  • Post hoc, ergo propter hoc – “B ocurrió después de A, por lo tanto A es la causa de B” – confusión entre secuencia temporal y relación causa-efecto.
  • Pregunta absurda – ¿qué ocurre cuando una fuerza irresistible actúa sobre un objeto inamovible?  
  • Centro excluido – considerar sólo los dos extremos donde existe un rango de posibilidades.
  • Corto plazo vs. largo plazo – caso particular de centro excluido – ¿por qué invertir en ciencia básica cuando tenemos un déficit presupuestario tan grande?
  • Pendiente resbaladiza (el tobogán) – caso particular de centro excluido- extrapolación no justificada: si permitimos el aborto en el primer trimestre, luego nada impedirá que acabemos matando a los recién nacidos.
  • Confusión entre correlación y causación – una correlación entre dos hechos puede indicar que uno es la causa del otro (o viceversa), pero hay otras posibilidades, como que ambos sean efectos de una causa común.
  • El espantapájaros – caricaturizar o estereotipar una posición para hacerla más fácil de atacar.
  • Medias verdades – Hechos relevantes que se dejan sin mencionar.
  • Palabras engañosas – uso de eufemismos para guerra tales como “acción policial” para evadir limitaciones en los poderes presidenciales. Como dijo Talleyrand: “Un arte importante de los políticos consiste en encontrar nuevos nombres para instituciones que bajo sus nombres originales son rechazadas por el pueblo”.

 





Creer o no creer, esta es la cuestión

31 08 2008

¿Qué es lo que hace falta para que alguien nos convenza de la veracidad de una afirmación? He aquí algunos de los factores que en mi opinión juegan un papel importante:

1. Evidencia tangible. Todos creemos en aquellas cosas que podemos experimentar de forma directa, ya sea a través de nuestros ojos, oídos, nariz, lengua o piel. Sin embargo, aunque nuestros sentidos constituyen en general herramientas cognitivas fiables, existen casos donde la información que nos proporcionan es defectuosa. En efecto, alucinaciones de varios tipos han sido descritas desde hace tiempo, especialmente en conexión con el sueño y con ciertas drogas, por lo cual siempre debemos ser cautos a la hora de asumir que algo que hemos visto u oído existe realmente fuera de nuestra cabeza. Por último, incluso cuando nuestra percepción no nos falla, siempre queda la posibilidad de que alguien haya plantado esas pruebas para despistarnos y hacernos creer cosas sin fundamento.

2. Recuerdos. En ocasiones creemos cosas porque estamos convencidos de que las vivimos en el pasado. No obstante, se han documentado múltiples casos en los que recuerdos han sido distorsionados más o menos sutilmente con el paso del tiempo, a menudo sin que la persona que los alberga se percate de ello en lo más mínimo. Esto es especialmente cierto para recuerdos muy viejos o recuerdos de cosas soñadas. Para un análisis más detallado sobre como nuestros sentidos y nuestra memoria nos pueden a veces fallar, os recomiendo el libro “El Mundo y sus Demonios”, de Carl Sagan.

3. Autoridad. A menudo nos creemos cosas que oímos simplemente porque proceden de una fuente que nos inspira confianza. La cuestión clave, por consiguiente, consiste en entender qué criterios utilizamos para determinar qué fuentes de información son fiables y cuales no lo son. En general, consideramos una fuente fidedigna si nos parece que sabe más que nosotros del tema en cuestión, ya sea porque haya estudiado más, sea más inteligente o esté mejor conectada que nosotros. Sea como fuere, debemos andarnos con cuidado en estos casos, pues nuestros informantes (1) pueden usar su posición privilegiada para engañarnos y aprovecharse de nosotros, (2) pueden ellos mismos haber sido víctimas de un engaño, ó (3) pueden no ser tan listos o estar tan bien conectados como nosotros creíamos. Por lo tanto, siempre que sea posible debemos examinar los datos originales (documentos, resultados experimentales, testigos de acontecimientos,…) y, si eso no es posible, como mínimo tendríamos que comprobar el historial de la fuente que pretendemos usar: ¿si alguien ya nos mintió en el pasado, qué garantía hay de que no lo vuelva a hacer?

4. Confianza. Algunos de nosotros tenemos propensión a creernos lo que nos dice gente con la que nos sentimos a gusto, mientras que tendemos a rechazar lo que nos dicen otras personas que nos caen mal o a las que no conocemos bien. En otras palabras, primero utilizamos nuestros instintos subconscientes para catalogar a los demás como “amigos” o “enemigos”, y luego nos creemos sólo lo que dicen nuestros supuestos amigos. Ni que decir tiene que este es un método muy defectuoso de llegar a la verdad, pues en este caso nuestras decisiones no se basan en el contenido de las afirmaciones en cuestión, sino en etiquetas que le pegamos a la gente en base a nuestras percepciones inconscientes. A veces las grandes verdades las dicen individuos que nos parecen insoportables, mientras que nuestros amigos pueden a menudo estar completamente equivocados.         

5. Cómo nos hace sentir. Parecido al caso previo, a veces tendemos a creer lo que nos hace sentir bien y nos negamos a creer lo que nos hace sentir mal. No creo que deba consumir mucho tiempo explicando lo obvio: las cosas son como son, te gusten o no.  

6. Creencias previas. Los niños están muy abiertos a aprender nuevas cosas. Sin embargo, cuando nos hacemos mayores todos nosotros comparamos cada vez más la nueva información que recibimos con la información que fue grabada años atrás en nuestros “discos duros”. Si se produce una colisión entre los datos nuevos y los viejos, lo más habitual es que nos quedemos con lo viejo y rechacemos los nuevo (a menos que las pruebas a favor de lo nuevo sean abrumadoras). Sin embargo, este conservadurismo intelectual no tiene fundamento alguno: los hechos deben ser analizados cuidadosamente y sin prejuicios y, si lo nuevo es más convincente que lo antiguo, entonces debemos estar contentos de abandonar nuestras viejas ideas y sustituirlas por otras más frescas y acuradas.

7. Razonamientos aparentemente sólidos. En ocasiones se nos presentan afirmaciones que parecen derivar lógicamente de premisas bien establecidas. En este caso, la afirmación en cuestión será correcta si y sólo si (1) las premisas son correctas, y (2) los razonamientos son impecables. Parece simple, pero en la práctica a menudo nos encontraremos con inferencias lógicas que, aunque parecen indiscutibles a primera vista, resultan ser falaces cuando se analizan en detalle. Una espléndida herramienta para analizar la validez de cualquier proposición es el “kit de detección de falacias”, descrito en el ya mencionado libro “El Mundo y sus Demonios” de Carl Sagan (ver siguiente entrada).   

Probablemente existen otros factores que influyen a la maquinaria cerebral de las creencias: si se te ocurre alguno que yo no he mencionado, añádelo como comentario a esta entrada.

En resumen, cuando se trata de creer, estamos altamente condicionados por la manera en que nuestros cerebros están construidos, lo cual a su vez está determinado por una multitud de factores innatos así como por nuestras experiencias anteriores. Debemos ser conscientes de estos hechos para poder eliminar los factores sujetivos de nuestros análisis y de esta forma aproximarnos lo máximo posible a la realidad objetiva (es decir, la realidad que puede compartirse con y ser demostrada a los demás).

Cerebro arco iris: corteza cerebral de un ratón cuyas neuronas expresan varios marcadores fluorescentes.